COMPROMISO SOCIAL

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La Responsabilidad Social Empresaria es el rol que le toca jugar a las empresas a favor del Desarrollo Sostenible, es decir, a favor del equilibrio entre el crecimiento económico, el bienestar social y el aprovechamiento de los recursos naturales y el medio ambiente. Este equilibrio es vital para la operación de los negocios.

Las empresas debemos pasar a formar parte activa de la solución de los retos que tenemos como sociedad, por el propio interés de tener un entorno más estable y próspero. El objetivo principal que persigue la responsabilidad social empresarial radica en el impacto positivo que estas prácticas generen en los distintos ámbitos con los que una empresa tiene relación, al mismo tiempo que contribuya a la competitividad y sostenibilidad de la empresa.

ESTUDIO SALINAS se apoya en la Guía de Responsabilidad Social (ISO 26000), quién la define como:

“La responsabilidad de una organización ante los impactos que sus decisiones y actividades ocasionan a la sociedad y al medio ambiente, a través de un comportamiento transparente y ético que:
- contribuya al desarrollo sostenible, incluyendo la salud y el bienestar social,
- tome en consideración las expectativas de sus partes interesadas,
- cumpla con la legislación aplicable y sea coherente con la normativa internacional de comportamiento y
- esté integrada a toda la organización y se lleve a la práctica en sus relaciones.”

En ESTUDIO SALINAS tenemos la necesidad de aportar nuestra colaboración a la sociedad, materializándola a través de acciones que contribuyan al desarrollo sostenible. Es por ello que somos Consultores del Centro de Emprendedores GEN XXI de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Brindamos apoyo y asistencia Profesional a jóvenes con espíritu emprendedor y con proyectos de negocios.

El Centro de Emprendedores GEN XXI es la respuesta a una necesidad concreta: la falta de una cultura y actitud emprendedora entre los jóvenes del país. Su objetivo es provocar un cambio de concepto, que favorezca el desarrollo de los rasgos propios del espíritu emprendedor: capacidad creativa y de comunicación, habilidad de negociación, resolución para la toma de decisiones, planificación, liderazgo, motivación, confianza para enfrentar el riesgo. Para ello, se propone estimular, formar, orientar y apoyar a los futuros emprendedores con una visión holística y sistémica afín a la creación de empresas.